domingo, 20 de enero de 2008

Fundidos


Dice Luis Cernuda: "creo en mí mismo porque seré todas las cosas que amo". No decido racionalmente "ahora voy a pensar más en Alina", si no que, al cabo de los días me sorprendo un día a mi mismo y me doy cuenta que me he dejado de importar poco a poco, que he dejado de pensar un poco en mi daño, y que eres tú la que me preocupa, que es en tu bienestar en el que pienso, que es tu dolor el que me duele, que es tu desánimo el que me desconsuela y me angustia, que mi necesidad básica, visceral, profunda, no es tanto ser amado como cuidarte. Lo daría todo por poder consolarte y mimarte. Lo daría todo por devolverte la paz que te robé, por hacer realidad los sueños que te destruí. Y además, empiezo a entender que yo solo me puedo curar si dedico mi vida a curar a los demás. Yo, quiero construir, quiero hacer algo bueno por alguien. Bueno, no por alguien, por ti. Quiero devolverte todo, multiplicado. No quiero que me cuides, no quiero que estés pendiente de mí. Que bonito ha sido, cuanto me has dado, como me he sentido de protegido...pero ahora es .....como si no lo añorase tanto. Lo que realmente añoro es consolarte cuando estés triste, es sorprenderte, es hacerte reir, es protegerte, defenderte del mundo. Construirte un mundo a tu medida, un mundo lleno de delicias, de risas y de amor. un mundo lleno de caricias en el que todo sea transparente. Yo quiero ser lo que amo, quiero ser en ti, unirme a ti en todo, desaparecer en ti, descubrirme en ti de nuevo, crecer cada día en ti. Cogerte de la mano y no soltarla nunca, acariciarte durante horas, y que se me quede la mano dormida, ¡que tenga que ir al traumatólogo!. Fundirme en lo que más amo en el mundo, que eres tú. Fundidos

No hay comentarios: